Declaración de Democracia Socialista

En el día de ayer, el referéndum convocado por el Primer Ministro de Grecia, Alexis Tsipras, luego de llegar a un punto de no retorno en las negociaciones con “La Troika”, arrojó un gran grito de resistencia con el “NO” del pueblo griego a la imposiciones de más ajuste, más austeridad y más hambre por parte de la Unión Europea.

El 61% expresado en las urnas, pero sobre todo las grandes movilizaciones que ocurrieron a lo largo de toda Grecia, en partícular en Atenas el viernes previo al referéndum, donde se movilizaron más de 100.000 manifestantes apoyando el “No”, son una postal que había desaparecido del panorama griego en los últimos años. Este masivo proceso de movilización popular fue, además, lo que permitió convertir una situación de virtual paridad en una contundente victoria del “No”, superando al “Sí” por más del 20% de los votos.

Syriza llegó al gobierno en enero, con un pueblo griego en franco retroceso en cuanto a movilizaciones, con un apoyo electoral que le permitió tan solo ser una primera minoría, requiriendo el apoyo de un sector nacionalista conservador para formar gobierno y con la oposición de otros sectores de izquierda en el parlamento, como el Partido Comunista Griego (KKE). Pero también con una pequeña luz de esperanza para Grecia y el resto de los países periféricos europeos de que era posible enfrentar la política de embestida contra el pueblo, “la austeridad”, que encabezan Angela Merkel, el FMI y el Banco Central Europeo.

El hecho político que significa el resultado de este referéndum tiene implicancias tanto para Grecia como para el resto de los pueblos de Europa. Y demuestra que, frente a las posiciones conservadoras y sectarias de otros sectores de la izquierda, la llegada de Syriza al gobierno significó un paso adelante en la lucha política en Europa contra la austeridad, un paso adelante en la recomposición de una cultura de lucha para el pueblo europeo y un empuje para las corrientes de la izquierda radical que lograron conectar con el vasto proceso social y político en curso.

La intransigencia del Eurogrupo ha llevado al equipo de gobierno griego a esta situación, y son los sectores del ala izquierda de Syriza, nucleados en la Plataforma de Izquierda, los que han ganado en influencia tanto dentro de la coalición como en la sociedad, demostrando que la tarea de los revolucionarios está en las disputas políticas concretas y no en las declamaciones abstractas por fuera de los procesos reales de radicalización del pueblo, que parecen tener solo el objetivo de buscar la “primicia” de la capitulación definitiva. Sin lugar a dudas se trata de un proceso abierto, complejo, con potencialidades como con riesgos. La dirección de Syriza se mantiene en una posición vacilante, entre las presiones de la Troika y del ala izquierda del partido, pero no dudamos en afirmar que es dentro de Syriza donde se libra una lucha política decisiva, “aquí y ahora”, para el futuro de Grecia y de los pueblos europeos. En estos casos, son tan graves las vacilaciones y la adaptación de unos, como el sectarismo abstencionista de otros.

cleardotcleardotCon este resultado se abre un nuevo escenario tanto para Grecia como para el resto de Europa, y en particular para el Estado Español. La Unión Europea no querrá que Grecia sea la “chispa” que encienda el conflicto generalizado entre los países del sur de Europa contra los países centrales y la “estabilidad” del euro como moneda. Cuanto más ataque la Unión Europea a Grecia, más debemos solidarizarnos y apoyar su lucha, y abonar a multiplicarla en el resto de los países europeos. Citando a nuestros compañeros y compañeras de Anticapitalistas en el Estado Español “los griegos y las griegas no han votado “no” a Europa, sino que han propuesto OTRA Europa, la de la solidaridad de los pueblos, frente a la del austeritarismo financiero. No les dejemos solos, su destino es también el nuestro”.

¡Viva la lucha del pueblo griego!

Democracia Socialista

06/07/15