Frente a la devaluación
de nuestros ingresos,
paremos la inflación
Paramos
por salario igual
a la canasta familiar
y para “ajustar”
a los que
“se la llevan en pala”

La situación económica que atravesamos todos los trabajadores de nuestro país es muy difícil. La inflación no para de devorar nuestros sueldos, porque los “precios cuidados” que fija el gobierno nacional los burlan todos los empresarios.

Frente a la ofensiva de los grandes capitalistas, el gobierno, contradiciendo buena parte de su discurso y de su “modelo”, terminó imponiendo las medidas que exigían las grandes empresas: devaluación cercana al 25% en enero (que suma el 60% en un año), aumentos de tarifas del transporte público (del 66% en Gran Buenos Aires y Capital), de los combustibles, del gas y del agua, y aumentos de precios crecientes que los mismos grupos económicos nos impusieron desde fines del año pasado. Pero entre empresarios y gobiernos intentan poner “techo” al precio de nuestra fuerza de trabajo: nuestros salarios. No son los salarios los que generan la inflación. Los que aumentan los precios son los empresarios, y los que aumentan las tarifas son el Gobierno Nacional, junto a los Gobiernos provinciales y municipales.

Para arrancarles algo que nos devuelva nuestro ya bajo poder adquisitivo, hay que hacer grandes demostraciones de fuerza. Fijémonos lo que pasó con los docentes. El gobierno de Scioli decía que no había plata, y la persistencia de la lucha la hizo “aparecer”, mejorando la oferta salarial del 22 a más del 30%. Pero no nos engañemos. Después de semejante lucha el sueldo inicial de un docente llegará en agosto a 5.000$. En cambio, a los policías que se insubordinaron en armas en casi todo el país, les dieron entre el 70% y hasta el 100% de aumentos. Todo esto ya pasó. ¿Qué hicieron los “altos dirigentes” sindicales todo ese tiempo? Declaraciones, muchas declaraciones. Ahora, dos de las CGTs, varios sindicatos de la CTA oficial, y una de las dos CTAs llaman a un paro, mientras la mayoría de la CGT oficialista y la otra CTA dicen que nos quedemos en el molde. Unos que antes eran oficialistas ahora la juegan de “opositores”. Lo de ellos no es sensibilidad ni defensa de los intereses de los trabajadores. Ellos juegan al recambio con empresarios y políticos de derecha que se pintan de “progresistas”. Y los sindicalistas “nacionales y populares” firman acuerdos que publicitan como “prudentes”. ¿Vivirían ellos como una maestra con 5.000$, como un albañil con 6.000$, o un metalúrgico con 7.000$? ¡Y cuando los sueldos superan esos 150.00 pesos (en bruto, sin contar los aportes y descuentos)…nos cobran impuesto al salario!

Para que salga con la fuerza de todos los trabajadores, es necesario construirlo desde abajo, en asambleas y plenario, es fundamental que se debata en todos los lugares de trabajo. La mayor democracia debe ser también una garantía de mayor participación, de mayor fuerza colectiva, para tener más posibilidades de triunfo. La reciente huelga docente en la provincia de Buenos Aires es una muestra de que este método obliga a los Gobiernos, a las patronales, hasta a las direcciones sindicales más “tibias” y conciliadoras, a tomar en cuenta los reclamos de las mayorías.

A los petroleros de Las Heras (Santa Cruz) que luchaban contra ese impuesto, les armaron una causa judicial, los hicieron “confesar” con torturas y les dictan cadena perpetua, sin ninguna prueba real, acusados de homicidio. ¿Si esto no es criminalizar la protesta social, si no es criminalizar la lucha de los trabajadores, cómo se llama? Luchemos por la absolución de estos trabajadores, condenados por luchas contra el impuesto al salario y la tercerización laboral. Esta condena afecta también el derecho a luchar por nuestros derechos para todos los trabajadores.

En lugar de sacar plata de nuestros bolsillos, el Gobierno debería conseguir recursos mediante una reforma impositiva que grave más intensamente las ganancias de los que “se la llevan en pala”, nacionalizar el comercio exterior y la banca, controlar realmente las ganancias de los grandes monopolios que se llevan todas las ganancias y nos dejan todas las pérdidas.

Las/os trabajadoras/es de la producción, el transporte, el comercio, los servicios, la educación y la salud no tenemos las armas con que los policías le arrancaron aumentos a gobiernos que nos imponen “techos” salariales. Las/os trabajadoras/es no estamos ni estaremos con burócratas oportunistas. No estamos ni estaremos con políticos derechistas. Nuestra fuerza está en nuestras conciencias, en nuestra organización, y en nuestros brazos. Y paramos para recuperar lo mucho que ya nos han saqueado nuestros bolsillos. Ante la grave situación, necesitamos construir un verdadero Plan de Lucha, con medidas escalonadas, resueltas por la gran mayoría de los laburantes, no un paro aislado sino una lucha conjunta que ponga en el orden del día todos nuestros reclamos y necesidades insatisfechas.

Las/os trabajadoras/es organizados en la Corriente Político-Sindical “Rompiendo Cadenas” convocamos a parar por:
. Salario igual a la canasta
familiar
. Contra los despidos y
suspensiones. Blanqueo de todos
los precarizados. Planta
permanente para todos y todas
. Absolución de los petroleros de
Las Heras
. Desprocesamiento de los seis mil
trabajadores y luchadores
populares, enjuiciados por luchar
¡El 10 de abril
paramos nuestros brazos
y movemos nuestras piernas
para salir a manifestarnos!
Abril 2014