Entrevista con Zajar Popóvich, economista y miembro de la dirección del grupo político ucraniano ”Oposición de izquierda”. Con él repasamos la situación del país en las últimas semanas y hablamos de la manera en que pueden intervenir en ella los militantes anticapitalistas
¿Puedes describir la situación sobre el terreno y en particular informar de las fuerzas políticas que desempeñan un papel importante?
Los primeros ataques contra los antidisturbios de la Berkut (fuerzas especiales de la policía) los organizaron principalmente los neonazis del Pravyi Sektor (“Sector derecha”), que son todavía más radicales que los de Svoboda (“Libertad”, extrema derecha). Sin embargo, también es cierto que en los días posteriores se incorporaron a la lucha muchas personas corrientes y de muy diferente extracción. Miles de ellas aportaron neumáticos y gasolina para alimentar el inmenso incendio. Entre los militantes he visto a gente muy distinta, en su mayoría rusófonos, muchos de ellos jóvenes de los suburbios de Kiev. Nada que ver con los manifestantes de Maidán (la plaza central de Kiev donde se concentra la protesta), que eran en su mayoría ucraniófonos procedentes de la zona oriental de Ucrania.
Tras la promulgación de las leyes de excepción, la mayoría de los ciudadanos de Kiev estaban muy indignados. Y después del asesinato de militantes, la cólera fue en aumento. La plaza Maidán, donde en una tarde “normal” se juntan varios centenares de personas, fue invadida por varios miles de hombres y mujeres que permanecieron en ella durante toda la noche. Esta movilización masiva fue probablemente la que salvó la Maidán de la “limpieza” que estaba preparando a todas luces de policía. Todo el mundo estaba convencido de que la Berkut iba a atacar. De acuerdo con las nuevas leyes votadas y publicadas ese mismo día, los manifestantes eran considerados todos criminales. Entre ellos había grupos de extrema derecha, así como ciertos grupos radicales de izquierda (en su mayoría anarquistas). La mayor parte de los manifestantes criticaban a la oposición y a la extrema derecha xenófoba. Se lanzaron muchas piedras y cócteles molotov contra los policías, y varios de ellos resultaron heridos. Por desgracia, muchos jóvenes se comportaban como si esto fuera un juego, incluso después de que varios de ellos murieran en la refriega. De todos modos, se trataba de una revuelta de masas, de ucranianos de nacionalidades y grupos étnicos distintos, por la democracia en Ucrania. La extrema derecha estaba presente, sin duda, pero inmersa en un movimiento mucho más amplio.
¿Cómo respondió el gobierno?
Ante una movilización tan masiva, el gobierno decidió no emplear la fuerza contra los manifestantes. Todo intento de evacuar la plaza habría causado un gran número de heridos y tal vez incluso de muertos. Ahora bien, esta acción masiva, que impidió la aplicación de nuevas leyes de excepción antidemocráticas, también sacó a la luz los elementos más antidemocráticos del movimiento de Maidán. Tras la primera batalla contra la policía, los grupos de extrema derecha neonazis se reforzaron y se sintieron suficientemente fuertes para autoproclamarse dirigentes del movimiento. A pesar de la tregua declarada por los dirigentes de la oposición y la propuesta del presidente Yanukóvich de nombrar primer ministro a Yatsenyuk, la violencia no cesó. El partido mayoritario en el parlamento, así como el propio presidente Yanukóvich, tratan de ganar tiempo y no tienen ninguna intención de convocar nuevas elecciones ni de introducir ningún cambio radical. Por otro lado, los dirigentes de la oposición no están dispuestos a impulsar acciones radicales y no tienen ni idea de qué más pueden hacer. La gente de Maidán está cada vez más furiosa con unos y otros.
Por desgracia, la perspectiva más probable es el establecimiento de un régimen de derecha, autoritario y nacionalista. Aunque el partido Svoboda logre pacificar, o incluso aplastar a las bandas nacionalistas más radicales, la entrada de este partido en el gobierno supondrá la opresión sistemática de la izquierda radical y progresista. Pese al avance de las fuerzas progresistas y de izquierda que hemos visto estos últimos días, el partido Svoboda sigue siendo la fuerza más organizada y potente de la Maidán. Tratará de negociar con el gobierno para calmar la situación. El domingo 16 de febrero renunció a la ocupación del ayuntamiento de Kiev, pero pocas horas después el edificio fue ocupado de nuevo por las fuerzas de “autodefensa” de Maidán, muchos de cuyos componentes son por lo visto militantes neonazis del Pravyi Sektor. Condenadas oficialmente por sus dirigentes, pero toleradas, estas bandas de extrema derecha se vuelven cada vez más violentas y cada vez menos controlables.
Tu organización, la Oposición de Izquierda, ha publicado recientemente un manifiesto/1. ¿Cómo defendéis vuestra orientación en el seno del movimiento?
A pesar de que la situación es difícil, la izquierda es bien recibida en Maidán, mucho mejor que antes, y en la Casa de Ucrania, un centro estudiantil animado principalmente por activistas de izquierda y por determinados progresistas, intervenimos de modo sistemático. Ahí se reparten panfletos y libros de izquierda, entre otros varios miles de ejemplares de nuestro manifiesto de 10 puntos, y participamos en los debates públicos. Nuestras propuestas, entre ellas el control obrero y la privación de derechos electorales a todos los millonarios, son bien recibidas. Por desgracia, esto no quiere decir, desde luego, que se haya adherido mucha gente a las organizaciones de izquierda, que todavía son demasiado débiles como para atraer a un número significativo de nuevos miembros.
Por otro lado, el intento de organizar la unidad de la izquierda y los anarquistas en la guardia de “autodefensa” de Maidán no ha dado resultado debido a la violencia de los ataques de los grupos de extrema derecha. En estos momentos se relanza la violencia contra la izquierda, lo que recuerda a los ataques sufridos recientemente por militantes de la Confederación de Sindicatos Libres de Ucrania, ataques que habían coordinado, incluso personalmente, por dirigentes de Svoboda.

¿Qué dice la Oposición de Izquierda sobre la cuestión de los acuerdos internacionales con Rusia y la Unión Europea? ¿No tiene más remedio el pueblo ucraniano que elegir entre la UE y Rusia?
Ambas vías son malas para Ucrania. El problema principal está dentro del propio país. El dominio de la oligarquía sobre la política ha dado lugar a un régimen en que las grandes empresas no pagan impuestos. Todo lo recaudado viene de los trabajadores y las pequeñas empresas. Así, la caja del Estado está vacía, pese al hecho de que el país cuenta con suficientes recursos. El problema no se resolverá con la integración en uno u otro bloque.

¿Qué relaciones necesitáis establecer con la izquierda anticapitalista e internacionalista en Rusia o en Europa? ¿Cómo podemos ayudaros?
Nos gustaría que la prensa de izquierda europea presionara a sus gobiernos insistiendo en que es posible realizar investigaciones sobre empresas de paraísos fiscales que tienen capital en Ucrania. ¿Sería posible impulsar una campaña a favor de sanciones no solo contra los representantes del gobierno, sino también contra los oligarcas? Convendría mostrar que hay ucranianos que reclaman el embargo de las cuentas bancarias de los oligarcas en Europa y que este régimen de impuestos cero, así como la “oligarquización” total de la política, no son aceptables en Europa. Si fuera posible todo esto, estaría muy bien. Finalmente, también es muy importante, por supuesto, mostrar una tolerancia cero hacia la extrema derecha, que en el movimiento de oposición ucraniano es de hecho de carácter neonazi. Los militantes y las personalidades europeas serán bienvenidos en Kiev para hablar de estos problemas. Todavía es posible hablar aquí en condiciones relativamente seguras.

20/02/2014
http://npa2009.org/content/une-revo…
Traducción: VIENTO SUR
Nota
1/ http ://www.criticatac.ro/lefteast/manifesto-left-opposition-in-ukraine